domingo, mayo 06, 2007

silencios

el tierno cosquilleo de un montón de palabras adormecidas en los labios, retenidas en la boca y dadas por muertas para que no puedan escapar, el sabor salado y semi amargo de tantas ideas, conceptos y vocativos presos del más potente somnífero, arremolinándose en ese espacio imperceptible entre la boca y los labios, arrullando los sentidos y calmando su apasionada vitalidad para ir desfalleciendo de la misma manera en que cae la noche después de un interminable día de verano, hasta que al final no sale más que un suave, relajado y oculto suspiro que terminará por aliviar la tensión contenida de tantas cosas no dichas.