Tan maravilloso, tan dulce, tan sanador.
Tan cálido.
Tan.
Tan.
I kept breathing, finally, and the most wonderful of things happened.
Te siento tan cerca de mí, como si nuestras pieles fueran la extensión una de la otra. Un continuo de células y sangre y calor y latidos, sobre todo latidos. Latidos húmedos y secos, suaves y tiernos, late tu boca contra la mía, nos laten las pestañas, nos laten las manos, nos late el cuello, la dermis, las ganas.
Y venís a rescatarme de mi más destructiva soledad, de mi más despiadada tristeza. Porque los monstruos están tranquilos, la paranoia está dormida, pero la tristeza es inquieta, insomnia. Con los ojos muy abiertos y fijos, que solo se cierran cuando me cantás al oído hasta que me duerma, rodeada por la calidez de tu piel envolvente y ese cariño que me embriaga, que me encanta.
jueves, agosto 23, 2012
lunes, abril 02, 2012
Wilkilén trajo del cielo una mirada pensativa.
-Era para saber si la gente se cansa de ser viento... -y bajando los brazos,
agregó-:
Sí, se cansa.
sábado, marzo 24, 2012
Antoine tenía razón. Los adultos no entienden nada. Pierden su tiempo (justo ellos, para quienes "perder" y "tiempo" son dos vocablos que no se toleran juntos); pierden su tiempo con preguntas estadísticas sin sentido. Todo lo miden con respecto a la posición: la posición económica, la posición cronológica, la posición espacial, la posición temporal. Que cuánto gana, que qué edad tiene, que dónde vive, que cuánto le falta. Se olvidan, no se quieren acordar de que nada de eso importa, no se atreven a sospechar siquiera que nada de eso importa ante lo rotundo de tu sonrisa. Antoine tenía tanta, tanta razón.
jueves, marzo 15, 2012
Y es que hay una parte mía que entendió todo mal, o no entendió nada.
Can't help myself, en el más literal de los sentidos.
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