Tan maravilloso, tan dulce, tan sanador.
Tan cálido.
Tan.
Tan.
I kept breathing, finally, and the most wonderful of things happened.
Te siento tan cerca de mí, como si nuestras pieles fueran la extensión una de la otra. Un continuo de células y sangre y calor y latidos, sobre todo latidos. Latidos húmedos y secos, suaves y tiernos, late tu boca contra la mía, nos laten las pestañas, nos laten las manos, nos late el cuello, la dermis, las ganas.
Y venís a rescatarme de mi más destructiva soledad, de mi más despiadada tristeza. Porque los monstruos están tranquilos, la paranoia está dormida, pero la tristeza es inquieta, insomnia. Con los ojos muy abiertos y fijos, que solo se cierran cuando me cantás al oído hasta que me duerma, rodeada por la calidez de tu piel envolvente y ese cariño que me embriaga, que me encanta.
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