jueves, diciembre 15, 2011


Let the words come back to me.












Un edificio color de cielo sobre árboles nevados en una ciudad cuya latitud le impide, en verdad, conocer la nieve. ¿De qué color es el cielo, de qué color es la nieve?
Una pelota que desprende polvo cuando rebota, el pasto que hiere al contacto: signos de un verano abrasador que aún no llegó, realidades imposiblemente contemporáneas a un árbol nevado. ¿Árbol? ¿Arbusto?
El cielo en un espejo, en los ojos que miran desde el otro lado del espejo. Nieve verde, hojas blancas, el viento fuerte, tan fuerte, que trae nieve en el verano y dibuja el andar de las nubes en las paredes de un edificio.
Miro hacia atrás, más edificios de cielo, más árboles de nieve,

¿dónde estaba yo en este lugar?











Let the words flow back to me.

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