cuando baja el sol y empieza a subir la marea, en ese instante único que llaman atardecer, si la arena mojada que queda en la playa con el vaivén de las olas está totalmente lisa, ésta forma un perfecto espejo del cielo que la contempla desde lo alto; pero la belleza de la imagen reside en lo efímero de su naturaleza. es decir, el espejo deslumbrante del cielo y las nubes dura lo que tardan las olas en regresar al mar y recobrar fuerzas para volver a la orilla.
es una preciosa variante del clásico y archiconocido lago en su papel de espejo del cielo, y además, ¿a quién se le podría ocurrir que se reflejan cosas en la arena? es genial.